
Esta innovadora tecnología permite monitorear en tiempo real la tensión aplicada a los cinturones de seguridad, garantizando que los conductores estén siempre óptimamente sujetos, incluso en las condiciones de carrera más extremas.



Al monitorear constantemente estos datos, el sistema proporciona información valiosa sobre el rendimiento de los sistemas de retención en situaciones de alta intensidad. Esto permite realizar ajustes y mejoras que optimizan la protección del conductor.
La tecnología no solo supone un avance en seguridad, sino que también tiene el potencial de prevenir lesiones al mantener la tensión adecuada en los cinturones durante toda la carrera. Además, podría reducir significativamente la necesidad de tratamientos post-accidente, ya que el sistema ayuda a evitar una tensión innecesaria en el piloto durante impactos a alta velocidad.






